El aborto en España es legal hasta las 14 semanas a petición de la mujer (sea la causa que sea). Pero la ley amplía el plazo para abortar hasta la semana 22 por causas médicas. Aquí te explicamos cuáles son los supuestos y los casos en que se practica la interrupción de un embarazo de alto riesgo.

La ley actual del aborto en España establece varios supuestos por los que se puede practicar la interrupción del embarazo pasada la semana 14. Estos supuestos son causas médicas que constituyen peligro para la gestación o para la mujer embarazada.

Normalmente estos casos son detectados en los controles médicos del embarazo. Una vez obtenido el diagnóstico médico del embarazo de alto riesgo, éste puede interrumpirse en un centro hospitalario público o en Clínicas IVE acreditadas para practicar la IVE de alto riesgo.

Estas clínicas están autorizadas y preparadas para que la mujer pueda abortar hasta la semana 22, con profesionales especialistas, instalaciones y medios técnicos totalmente dispuestos y acreditados por las autoridades sanitarias.

Causas médicas para abortar hasta la semana 22

Esto es lo que dice la ley del aborto al respecto en sus artículos 15 y 16 acerca de los supuestos para abortar más allá de la semana 14.

El artículo 15 explica que excepcionalmente, podrá interrumpirse el embarazo por causas médicas cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes:

a) Que no se superen las veintidós semanas de gestación y siempre que exista grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada y así conste en un dictamen emitido con anterioridad a la intervención por un médico o médica especialista distinto del que la practique o dirija. En caso de urgencia por riesgo vital para la gestante podrá prescindirse del dictamen.

b) Que no se superen las veintidós semanas de gestación y siempre que exista riesgo de graves anomalías en el feto y así conste en un dictamen emitido con anterioridad a la intervención por dos médicos especialistas distintos del que la practique o dirija.

c) Cuando se detecten anomalías fetales incompatibles con la vida y así conste en un dictamen emitido con anterioridad por un médico o médica especialista, distinto del que practique la intervención, o cuando se detecte en el feto una enfermedad extremadamente grave e incurable en el momento del diagnóstico y así lo confirme un comité clínico.

Es decir, se permite abortar hasta las 22 semanas de gestación cuando exista grave riesgo para la vida o salud de la mujer, o cuando se detecten graves anomalías en el feto. En estos dos supuestos tiene que hacerse un dictamen realizado por uno o dos médicos/as diferentes del que va a practicar la intervención.

Y por otro lado, la ley no fija plazo para abortar en el caso de existir anomalías en el feto incompatibles con la vida, también previo dictamen médico. Y en caso de enfermedad en el feto extremadamente grave e incurable, se precisa la confirmación de un comité clínico.

El artículo 16 explica qué es un comité clínico:

El Comité Clínico es un equipo de profesionales constituido por dos ginecólogos/as o expertos en diagnóstico prenatal, y un profesional pediatra. Una vez hayan dado su diagnóstico sobre la situación de la gestación, la mujer decidirá sobre la intervención.

¿Cómo se realiza la interrupción de un embarazo de alto riesgo?

La interrupción del embarazo de alto riesgo (por causas médicas), se realiza durante el segundo trimestre de la gestación, comprendido entre las 12-24 semanas aproximadamente. Se denomina IVE de alto riesgo porque se realiza más allá de las 12 semanas, pero no significa que sea una intervención peligrosa.

A partir de las 12 semanas, la interrupción del embarazo debe realizarse con sedación profunda, que es un tipo de anestesia general rápida en la que la mujer despertará a los pocos minutos de finalizar la intervención. El procedimiento por lo general se realizará de forma ambulatoria, es decir, la mujer permanece unas horas en la clínica y después podrá marcharse a casa.

Las técnicas que se emplean varían en función de las semanas de gestación:

Gestación de 12-15 semanas: ASPIRACIÓN

Consiste en dilatar progresivamente el cuello del útero y después se realiza una aspiración del contenido. En algunos casos, tras la succión, se realiza un legrado para asegurarse de que queda vacío el útero. Esta técnica realmente se realiza desde la semana 7 de gestación, a partir de la cual ya no se puede abortar con medicamentos. Aquí puedes leer más sobre la técnica de aspiración y legrado.

Esta intervención dura de 3 a 10 minutos. A las 2-4 horas la mujer podrá marcharse.

Gestación de 16-19 semanas: DILATACIÓN Y EVACUACIÓN (D&E)

Es el método más utilizado en el segundo trimestre. Es una técnica similar a la anterior. Suele requerir de una preparación previa del útero (aplicarle una medicación para dilatarlo), para facilitar la posterior evacuación.

El alta se suele dar a las 4-6 horas y dura de 10 a 30 minutos.

Gestación de más de 19 semanas: INDUCCIÓN FARMACOLÓGICA

Esta técnica requiere del ingreso de la mujer unas 24 horas, ya que se realiza con control médico continuo durante el tiempo que dure la intervención.

Consiste en provocar la dilatación del cuello del útero con medicamentos hasta que se produce la expulsión de la gestación. El proceso puede durar entre 10 y 12 horas. En el 10-15% de los casos puede ocurrir que no se complete el proceso y haya que terminarlo con la técnica D&E.

Aquí puedes ampliar la información sobre estas técnicas de aborto en el segundo trimestre.

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